Cómo limpiar tu sofá según el tapizado
Un buen mantenimiento alarga años la vida de tu sofá. La clave es saber qué admite tu tapizado antes de frotar nada.
Tela: aspira con frecuencia y trata las manchas en cuanto aparecen, con un paño húmedo y jabón neutro, sin empapar. Si es desenfundable, sigue siempre la etiqueta de lavado.
Piel: limpia el polvo con un paño seco y, de vez en cuando, aplica un acondicionador específico para que no se reseque ni se agriete. Evita el sol directo continuado.
Microfibra y telas técnicas antimanchas: suelen limpiarse solo con agua, pero conviene comprobar el código de limpieza del fabricante. Ante una mancha difícil, mejor preguntar que arriesgar.
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